La Goulue Chocolatier

La Goulue es una fábrica que elabora el primer chocolate relleno de vino en el mundo y que, ahora, decidió incursionar en la cerveza.

La historia de La Goulue se remonta a 2010, cuando Guillermo Nicosia y Carla Berardi realizaron un viaje a Mendoza y se enamoraron tanto del chocolate como del vino. Allí, idearon la primera posibilidad de elaborar un chocolate relleno de vino.

Durante dos años estuvieron experimentando, pese a las recomendaciones que decían que no podían mezclar ambos ingredientes. “Esa época fue la más difícil. La gente nos decía que el agua del vino y la grasa de la manteca del chocolate no iban”, comentó Nicosia para A la fresca! Sin embargo, con pura perseverancia, siguieron desarrollando y perfeccionando recetas para que pudieran combinarse de la mejor manera.

Chocolate

“Hicimos pruebas durante dos años y llegamos a una buena reducción del vino, donde conseguíamos entre el 30% y el 35% del rendimiento, pero nos faltaba mejorar aún más en el sabor. Un año y medio después empezamos a vender a todo el país, gracias a la bodega Colomé. Saltamos de 200 cajitas por mes, a 1500 y tuvimos que mudarnos, sacar certificados, habilitaciones, etc”, añadió.

Ese salto no fue solo en producción, sino también en calidad. Mayores ventas le permitieron a La Goulue mejorar el nivel, particularmente de los rellenos. Para 2016, consiguieron el objetivo que se propusieron, donde “llegamos a la perfección en los perfiles de sabor, aroma y rendimiento”, al punto de haber sido reconocidos, en dos ocasiones por el International Chocolate Awards de New York.

Desde allí, el siguiente paso fue ir cambiando los varietales de las reducciones. Al día de hoy, La Goulue Chocolatier tiene rellenos de Malbec, Malbec dulce, Malbec Rosé, Torrontés, Cabernet Sauvignon, Extrabrut y mermelada de naranja. Para 2018, la fábrica decidió abrirse a nuevos productos y sacaron el primer alfajor relleno de vino Malbec.

alfajores

“Como los argentinos somos más del alfajor, nos permitió tener mayor difusión y penetración en el mercado. Nos dio más caja y mejoramos en la producción. El alfajor tiene más rotación también. La Goulue busca experiencias únicas a través del vino, pero el objetivo es que se pueda reconocer dentro de un chocolate. Por ese lado queremos que nos identifiquen”, explicó Nicosia.

La incursión de La Goulue en el mundo de la cerveza

Con la experiencia que les brindó el mundo del vino, el año pasado se vieron tentados por realizar otras reducciones que brinden nuevas experiencias a los consumidores. De esta manera, se volcaron en el mundo de la cerveza artesanal y, gracias a unas recomendaciones, llegaron a Juguetes Perdidos.

La Goulue

La empresa chocolatera suele jugar con los perfiles de los rellenos, el tipo de chocolate y las diferentes proporciones entre ambos para lograr un producto bien distintivo. Entre estos, se encuentran unas barras que tienen un 45% de relleno y un 55% de chocolate generalmente semiamargo. Allí se siente con toda intensidad cada una de las reducciones. Incluida la de cerveza.

“Nos juntamos con Ricardo (“Semilla” Aftyka) y, basándonos en testeos donde probamos el perfil de sabor, vimos que la Jamaica Dubbel era la ideal. Hicimos la prueba y salió genial”, mencionó Nicosia.

Para octubre pasado, La Goulue lanzó un chocolate relleno con la «Jamaica Dubbel» de Juguetes Perdidos. El éxito fue inmediato. A tal punto que, este mes, la marca decidió redoblar la apuesta y llevar la cerveza belga al corazón de un alfajor. Así, los amantes del chocolate y la birra pueden probar esta combinación de dos maneras distintas.

La Goulue

“Todo depende de la experiencia que quieras tener: en el alfajor va a estar todo más suavizado porque tiene muchos ingredientes, por la galleta, el chocolate y el dulce de leche. En la barra la sensación es mucho más intensa. Se nota bien la malta y el dulzor parecido al de la cerveza”, puntualizó.

Un nuevo abanico de posibilidades

Nicosia confesó que no conoce mucho del mundo de la cerveza artesanal, pero que está muy entusiasmado por este y no descarta la posibilidad de ver nuevas fábricas y probar otros estilos con el fin de incorporarlos a sus chocolates.

“Yo había probado una vez unos bombones con una cerveza rubia más genérica y otros con una oscura. Estaba bueno y, con otros tipos de chocolate, como el chocolate con leche, con una cerveza rubia quedaba muy bien”, dijo.

Alfajores

Sin embargo, aclaró que, ante un ofrecimiento, la calidad va a estar por sobre todo: “Tenemos un nivel altísimo de calidad, tanto en los ingredientes, como en la experiencia. Usamos chocolate belga y otro que hacemos acá, pero con ingredientes de calidad mundial. Tenemos buenos equipos y buena materia prima. Para la cerveza y los vinos, lo mismo. La bodega fue seleccionada de Mendoza y el Torrontés es de Salta. Tratamos de cuidar esas cosas”.

Por Alejandro Tellería

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