Cerveza sin alcohol

Varios mercados incentivan el consumo de cerveza sin alcohol, pero ¿y la demanda?

La moda y las tendencias son cíclicas y, por eso, la cerveza sin alcohol tuvo sus idas y venidas. Desde hace algunos años, se comenzó a ponderar el cuidado de la salud y la incorporación de alimentos naturales a las dietas. Las nuevas generaciones prestan sensible atención al cuidado del cuerpo y al medioambiente. El auge del veganismo y de los alimentos orgánicos puso al alcohol en el sillón de los acusados.

Cerveza sin alcoholDe forma progresiva, varias campañas de comunicación hicieron hincapié en los beneficios del resto de los componentes de la cerveza, a pesar del alcohol que tienen. Así, las más importantes fábricas de cerveza industrial del mundo empezaron a lanzar una línea renovada de cervezas sin alcohol.

Incluso, medios internacionales publicaron los beneficios a la salud que, particularmente tienen las birras sin alcohol. Entre ellos, destacaron sus virtudes al sistema circulatorio, al mejoramiento del sueño, el hecho de que se pueden tomar después de la realización de un deporte (como si las que tuviesen alcohol no se pudieran beber con moderación) y la compatibilidad con una dieta para quienes buscan bajar unos kilos.

Cerveza sin alcohol

Bombardeo mediático

Con el surgimiento de la pandemia, la preocupación por la dieta se hizo mayor. No solo por el hecho de que en los países donde hubo restricciones la población estuvo más sedentaria, sino también por el detalle no menor acerca de cómo se originó el coronavirus.

heineken sin alcohol

En los primeros meses de la pandemia, surgieron muchas notas en todo Latinoamérica, España y otras partes de Europa en donde se enunciaban los beneficios nutricionales de la cerveza. Sin embargo, siempre se destacaba que debía ser consumida con moderación, principalmente por la graduación alcohólica.

Al poco tiempo, las principales multinacionales de cerveza industrializada del mundo lanzaron (o relanzaron) sus líneas sin alcohol. Staropramen, Heineken, Mahou San Miguel, Corona y Guinness sacaron las suyas y hasta Quilmes, en nuestro país, lanzó una nueva cerveza sin alcohol.

magna roja sin alcohol

“No queremos darle a la gente una licencia para beber más. En concentraciones muy altas, el alcohol es malo, pero si bebes una sola de estas cervezas cada día sería muy bueno para la salud”, dijo a mediados de 2019 el profesor Eric Claassen, de la Universidad de Ámsterdam para The Telegraph. Durante la pandemia, varios portales de noticias reflotaron estas declaraciones, pero adjuntadas a las recomendaciones de una rica Hoegaarden.

En España, Magna Roja sacó su “0,0”, basada en una Amber Lager. Según la agencia EFE, el informe anual de Cerveceros de España en 2018 mostró que la variedad de cervezas sin alcohol representaba el 13 % del consumo per cápita de los españoles. Incluso, en el turismo estas bebidas son una opción para el 46% de los consumidores. De todas maneras, el 96% de los que toman cerveza sin alcohol no lo hacen porque no puedan. De hecho, también consumen con alcohol. La consultora Nielsen realizó un estudio en el que menciona que, a cierre de 2019, la media de facturación de la cerveza libre de alcohol creció el 7,7 %, por encima del 5,6 % de la cerveza tradicional.

guinness sin alcohol

Alemania también vive un furor por las cervezas sin alcohol. De acuerdo a Martin Krottenthaler, profesor en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Weihenstephan-Triesdorf, con las nuevas tecnologías, “el sabor y el aroma de la cerveza se conservan. Hay verdaderas bombas de sabor en las que de tanto lúpulo no se nota la falta de alcohol”. Para la sommelier Mareike Hasenbeck, “las nuevas combinaciones de materias primas posibilitan sabores completamente diferentes”.

Por su parte, Guinness, luego de cuatro años de investigación, sacó una versión de su Stout 0% alcohol. Aisling Ryan, maestra cervecera de la marca, dijo en un comunicado que “eliminar el alcohol es realmente difícil y muchas cervezas sin alcohol ven comprometido su sabor. No queríamos someter la cerveza a ningún estrés térmico tratando la cerveza con calor para eliminar el alcohol”. Sin embargo, un mes después, tuvieron que retirar los lotes por “una contaminación microbiológica”.

corona sin alcohol

En México, Corona logró un acuerdo con Burger King y, al igual que en Suecia y Dinamarca con la Mikkeller, ofrecerán una versión de su cerveza libre de alcohol. “Tenemos una cerveza muy interesante, nos estamos acercando a mayores de edad en lugares alternativos más allá de bares y restaurantes donde tradicionalmente estamos. Buscamos que nuestra cerveza esté disponible en más lugares”, afirmó Rodolfo Vargas, director de Corona Cero.

Por su parte, Rabio Baracho, vicepresidente de marketing de Grupo Modelo, comentó que en la crisis causada por la pandemia vieron “una oportunidad de anticipar algo que ya era nuestra intención” y tenía que ver con el desarrollo de bebidas de baja graduación alcohólica que, para él, tiene muchísimo potencial de crecimiento.

Lobita

Además, en el mercado artesanal mexicano también vieron la tendencia y se enfocaron en ello. La cervecería de Guadalajara Loba lanzó en septiembre del año pasado una línea denominada Lobita, que es de “bajas calorías y con 4% de alcohol” y libre de gluten. “En menos de un año ya es el número uno en nuestras ventas, cuando es súper difícil, porque normalmente una cerveza toma años para igualar o superar a sus hermanitas”, sostuvo su cervecero Alejo Magallanes.

Magallanes, quien también es presidente de la Asociación Cervecera Mexicana (Acermex), dijo para Informador que “hay modas en la cerveza, hace un par de años todo era IPA. Así como hubo esa moda, ahora hay una tendencia a las ligeras, que te permiten más ocasiones de consumo porque la gente se fija más en cuántas calorías le aportan”.

Cerveza sin alcohol

Finalmente, la presidenta de Cerveceros de México, Karla Siqueiros, destacó que entre 2014 y 2019 las cervezas sin alcohol o de baja graduación alcohólica elevaron sus ventas en un 70%, con unos 25 millones de litros consumidos. “Es una tendencia en busca siempre de un estilo de vida saludable y la oferta tiene mucho que ver con la demanda”, definió.

El público argentino

A partir de un estudio que realizó la consultora Kantar División Insights, concluyeron que 4 de cada 10 argentinos consumirían cerveza sin alcohol. En sintonía con la información que viene circulando a lo largo de los meses, la consultora indicó que “en torno a la cerveza sin alcohol, existe un imaginario de que el producto es más saludable y se ajusta a las tendencias y preocupaciones del consumidor contemporáneo, más consciente de la relación entre la alimentación y la salud. Los consumidores de hoy buscan soluciones que complementen la salud personal con la evolución de sus necesidades”.

Cerveza sin alcohol

“Si bien la cerveza sin alcohol hoy posee un consumo infrecuente y anclado en momentos muy concretos, creemos que es un producto que va a ir ganando penetración entre consumidores atentos a un estilo de vida más saludable”, añadieron.

¿Hay cerveza sin alcohol artesanal?

En el mercado casi no hay un desarrollo de cervezas no industriales sin alcohol. El año pasado, este medio había comentado sobre el lanzamiento de dos cervezas sin alcohol artesanales: Squalus y una IPA 0% de Nuevo Origen. La primera fábrica sigue manteniendo sus dos estilos especiales, mientras que Nuevo Origen incorporó a esta birra dentro de sus estilos fijos.

Nuevo Origen

Si bien es un producto que despierta mucho interés, hay que recordar que apunta a un público muy específico. “Se vende muy bien en la tienda online y la compran principalmente las mujeres embarazadas. Aunque hacemos pocos litros por tanda, siempre nos quedamos cortos”, comentó Marcelo Braga, cervecero de Nuevo Origen que ya tiene hace más de un año su birra sin alcohol en carta.

A principios de este año, Antares sorprendió con una IPA sin alcohol de edición limitada que se vendió casi exclusivamente en sus bares de Mar del Plata. Leo Ferrari, cervecero de Antares, comentó que realizó una cerveza cuya receta era la de una IPA, pero con un mosto bien liviano y mucha más lupulación. Buscó que, con este agregado, diera poco amargor, pero mucho aroma y sabor. Ferrari añadió que la cerveza sin alcohol despertó una gran curiosidad en el público, pero que solo se limitaron a probarla. “Nos quedó buenísima, al compararla con la IPA tradicional, no encontrabas mucha diferencia. Pero la vendimos muy poco, la terminábamos dando casi toda para degustar. En general, la gente va a una cervecería a tomar una birra con alcohol”, señaló. De todas formas, en diálogo con A la fresca!, Ferrari se mostró muy contento por el producto terminado, ratificó que tiene un gran potencial y que, probablemente, la vuelva a hacer.

Tal parece ser que la experiencia de consumo que dan los bares de cervecería artesanal, viene asociada a que las birras tengan alcohol. Quizás sea porque la enorme mayoría de las cervezas sin alcohol realizadas hasta el momento por las fábricas industriales, se limitaron a hacer estilos similares a las Pilsen y, quienes buscan una cerveza artesanal, prefieren algo que se diferencie de las cervezas más comunes.

Puede que haya algún espacio para ellas en el mercado envasado, donde la diversidad de estilos propina a la experimentación y a la exploración de sabores. Dentro del sector craft, hay que tener en cuenta que, quienes deban o quieran tomar cervezas sin alcohol van a representar a un público muy particular. Es “el nicho del nicho”. Además, estas birras son extremadamente delicadas por su gran cantidad de azúcares residuales, principal alimento de los diversos microorganismos que la pueden contaminar.

Cerveza sin alcohol

En contraposición, varias fábricas están comenzando a elaborar hard seltzer, bebidas basadas en agua carbonatada, fruta y alcohol. Son económicas de hacer, dado que le ponen poco o nada de lúpulo y le ofrecen al consumidor un producto fresco, sabroso, de bajo contenido alcohólico y con pocas calorías. Independientemente de si la necesidad fue creada por el marketing o responde a una demanda “genuina”, el público que consume estas bebidas existe y, después de tanto hablar sobre lo acotado del mercado de cerveza artesanal, encontrar una veta para explorar nuevos mercados, es una oportunidad que los fabricantes deberían analizar.

Por Alejandro Tellería

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